El sector de fabricación de chapa metálica ha cambiado radicalmente en los últimos años. La rapidez del mercado ha llevado a la digitalización y a la automatización a transformarse en elementos indiscutibles a la hora de mantener la competitividad y en este contexto aparece el concepto de fábrica inteligente, un modelo en el que se combinan tecnología, datos y procesos para mejorar la eficiencia, calidad y reactividad de las empresas.
Las fábricas inteligentes
Una fábrica inteligente constituye una planta de producción donde máquinas, sistemas y procesos están (y trabajan) conectados entre sí, comunicándose y compartiendo datos en tiempo real, lo que permite tomar decisiones más rápidas, más exactas y basadas en datos, optimizando cada uno de los pasos del proceso de fabricación.
Algunos de sus elementos esenciales son los procesos automatizados, monitores de procesos en tiempo real, sistemas digitales para el control de la fabricación de productos y la monitorización del estado y el mantenimiento predictivo. La combinación de estos elementos permite tener cadenas de producción más flexibles, estables y competitivas.
Ventajas
Aumento de la eficacia y rapidez en los plazos
La automatización de tareas repetitivas más la optimización de los flujos de producción ayudan a reducir el tiempo de fabricación, aumentando la capacidad de respuesta.
Mejor calidad y más homogénea
La integración de los sistemas digitales permite reducir la variabilidad de los procesos integrando a la vez mayor precisión en cortes, plegados, soldaduras, acabados…
Flexibilidad en proyectos a medida
La comunicación software-maquinaria permite fabricar piezas complicadas, cortas tiradas de piezas o prototipos sin perder eficiencia.
Menor desperdicio y mayor sostenibilidad
La optimización del uso de materiales más un control más preciso del proceso de producción ayuda a reducir el scrap a la vez que disminuir el impacto medioambiental.
Mayor trazabilidad y transparencia
La digitalización permite generar informes de producción, control de calidad y seguimientos del proyecto muy precisos que ayudan en la comunicación y en la toma de decisiones de los clientes.
Retos de la transformación de la industria 4.0
Aunque las ventajas son claras, dar el salto hacia una fábrica inteligente implica hacer frente a ciertos desafíos como la inversión en maquinaria y software, la formación del equipo humano, la integración entre sistemas y la gestión de datos y seguridad.
Afrontar estos retos requiere visión a largo plazo, colaboración entre departamentos y una filosofía de mejora constante. Tres elementos que forman parte del ADN de JOM desde nuestros inicios.
Nuestro enfoque de cara al futuro: innovar sin perder nuestra esencia
En JOM siempre hemos apostado por la modernización de nuestras instalaciones y la incorporación de nuevas tecnologías que permitan mejorar nuestros procesos. Nuestra evolución continúa y la integración de sistemas inteligentes es un paso natural dentro de este recorrido.
Nuestra visión se basa en:
- Modernizar progresivamente nuestros procesos para aumentar la eficiencia y la calidad.
- Invertir en maquinaria avanzada, más precisa, más segura y más sostenible.
- Potenciar la trazabilidad para ofrecer a nuestros clientes información clara y útil en cada fase del proyecto.
- Formar y acompañar a nuestro equipo, porque la tecnología sólo tiene sentido cuando las personas la impulsan.
En JOM pretendemos contribuir activamente al futuro del sector. La experiencia adquirida, el compromiso con la calidad y la elección por la innovación nos impulsan a adoptar un modelo inteligente, eficiente y que se ajuste a las exigentes (y cambiantes) necesidades reales del mercado.

