¿En qué consiste la matricería industrial?
Tal y como su propio nombre indica, la matricería y moldes consiste en la fabricación de matrices o moldes en los que se funde una chapa de metal para obtener objetos metálicos. Con la creación de matrices podemos desarrollar la fabricación en serie de piezas metálicas y obtener una producción industrial de gran volumen.
En nuestros talleres de fabricación se cortan y transforman diversos tipos de chapas de metal por medio de matrices y troqueles. Para hacerlo empleamos grandes maquinarias como fresadoras, limadoras o tornos industriales de gran tamaño.
Todo ello con el objetivo de conseguir acabados óptimos en piezas o artículos que se producen en serie para nuestros clientes. Además, nuestra experiencia en el campo de la matricería industrial nos ha llevado a conseguir un gran porcentaje de aprovechamiento de la chapa metálica. En la fabricación en serie por matricería industrial, nuestro equipo obtiene habitualmente un aprovechamiento de la chapa superior al 80% de la misma.
¿Para qué sirve la matricería industrial?
La matricería industrial es crucial para la fabricación de piezas metálicas a gran escala, como componentes automotrices, elementos plásticos y productos de consumo masivo. Utilizando moldes y matrices, este proceso permite transformar materiales como acero y aluminio en piezas con alta precisión y sin necesidad de arranque de viruta, lo que garantiza un acabado limpio y exacto.
La matricería industrial también es esencial en la fabricación de productos de uso cotidiano, como componentes de maquinaria, electrodomésticos o piezas para la industria de la construcción.
Matricería industrial y sus características
Los procesos de matricería y moldes tienen importantes ventajas con respecto a otros de fabricación en serie de piezas metálicas. Por ello aquí vamos a resumir de forma rápida sus principales características.
Una de las características principales de la fabricación en serie de piezas metálicas a partir de moldes o matrices, consiste en la capacidad de fabricar piezas sin producir virutas. El acabo de las piezas realizadas a partir de moldes tiene un acabado perfecto puesto que no se desprenden virutas en el momento de su fabricación en serie. En contraste con otros procesos de fabricación, al fundir la chapa de metal directamente en la matriz, el acabado de este proceso tiene una rugosidad óptima.
Por otro lado, la matricería tiene la capacidad de producir piezas metálicas en serie a gran velocidad. Esta es una de las características más importantes de este proceso y seguramente la que lo hace tan popular. Una vez que se ha creado el molde o la matriz, la fabricación en serie de piezas puede tener una velocidad de hasta 1.200 piezas por minuto. Aunque esto siempre depende del tamaño de las piezas.
Finalmente, aunque con este proceso se fabrican únicamente piezas pequeñas de grosor limitado a partir de chapa fina, la resistencia mecánica de las piezas obtenidas es bastante alta. Así que la fabricación de piezas de metal a partir de moldes y matrices proporciona una herramienta perfecta para aquellas industrias que requieren de grandes series.
Materiales y consideraciones técnicas
En el proceso de matricería industrial se emplean principalmente aceros templados y materiales metálicos de alta resistencia, aunque también pueden trabajarse metales de bajo punto de fusión como el aluminio.
Las máquinas utilizadas —fresadoras, prensas y tornos CNC— aseguran un resultado limpio y de alta calidad. Este control técnico permite optimizar la producción según el tipo de pieza, el espesor del material y el volumen de fabricación requerido.