Sistemas de refrigeración industrial. ¿Cuáles son sus partes?

Sistemas de refrigeración industrial. Cuáles son sus partes

Los sistemas de refrigeración industrial están compuestos por diversas partes, que en su conjunto logran mantener temperaturas más bajas que las del ambiente en donde están ubicados, con diversos propósitos.
Las partes de los sistemas de refrigeración, son todos aquellos componentes que se encuentra presentes en los refrigeradores, congeladores, sistemas de aire acondicionado, cámaras frigoríficas y todos aquellos artefactos que trabajan con base en el control de la temperatura, independientemente de su propósito.

Estas partes, que conforman los sistemas de refrigeración industrial, van desde los condensadores hasta los controladores de temperatura que son los componentes más caros del sistema.  Igualmente forman parte de ellos, los filtros, las válvulas, empaques que aseguran el hermetismo y toda clase de microcomponentes, de muy poco tamaño pero de vital importancia para el correcto funcionamiento del sistema.

Son varios los fabricantes de estos sistemas. Se trata de empresas especializadas en el comercio de ellos, así como de las partes y piezas que los componen.  Es muy importante que se asegure de que el fabricante de los sistemas de refrigeración industrial que usted adquiere, ofrezca en el mercado local las partes y piezas necesarias para las eventuales reparaciones.

La vida útil de los sistemas de refrigeración industrial, está ligada a la calidad de sus componentes, al igual que a los cuidados y prevenciones que se tengan en su uso diario. Estos dispositivos están diseñados para trabajar 24 horas al día los siete días de la semana sin interrupción alguna.

Enfriamiento mucho más allá de lo que sabes

Cuando nos referimos a sistemas de refrigeración industrial, vienen a nuestra mente neveras de gran tamaño. Sin embargo, el concepto de refrigeración industrial va más allá de eso.  Existen sistemas de refrigeración industrial muy complejos, que utilizan partes muy especializadas, diseñadas para el uso industrial en diversas situaciones.

Encontramos estos sistemas en los cuartos de enfriamiento para carnes y frigoríficos, por ejemplo.  En estos sistemas, se deben generar temperaturas por debajo de 0 grados, durante muchas horas seguidas.  Estos sistemas de refrigeración industrial, cuentan con sensores de alerta electrónicos, que aseguran el funcionamiento correcto del sistema.

Lo mismo sucede en los camiones refrigerados o contenedores destinados al transporte de alimentos por medio marítimo.

Si desea obtener información adicional acerca de los sistemas de refrigeración industrial por favor pinche aquí.

Utilidad de la climatización industrial.

La climatización industrial, no solo sirve para crear ambientes de trabajo en condiciones de temperatura y humedad confortables.  También permiten que el aire circule de forma rápida, eficiente y con niveles de pureza superiores a los que se registran fuera de la edificación en donde se encuentra instalado el sistema.

Por lo general, los edificios o plantas industriales que están dotados de sistemas de climatización industrial, proporcionan energía a estos sistemas con gas natural en lugar de electricidad, ya que de esta manera resulta menos costoso y un poco más amigable con el medio ambiente.

Sin embargo, estos sistemas pueden ser accionados igualmente, con fuentes de energía obtenidas con base en recursos renovables, de las que tanto hemos hablado en nuestros recientes posts.

Los sistemas industriales, se instalan no solo para crear ambientes de trabajo confortables, sino también para garantiza el adecuado funcionamiento de maquinarias y equipos, ya que algunos de ellos requieren niveles de temperatura precisos para sus operación.

En términos generales, la climatización industrial resulta de vital importancia como mecanismos para conservar niveles de productividad aceptables tanto de las personas como de la maquinaria puesta al servicio de la industria.

Cuando se trata de instalación de sistemas de climatización industrial, existen una serie de problemas de seguridad y de salud, que se deben tomar en cuenta.

Veamos algunos de ellos, que están contemplados en la regulación y la normativa acerca de las condiciones mínimas que deben imperar en los lugares de trabajo, para asegurar la salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores:

Aspectos a tener en cuenta en cuanto a la normativa de climatización industrial.

  1. Se requiere que cada lugar de trabajo proporcione una temperatura y una humedad que sea cómoda para trabajar en horario de oficina. Esto significa que la habitación debe tener una temperatura a la que los empleados que trabajen en ella se sientan cómodos sin que sea necesario proveerlos  de ropa especial.
  2. Asimismo, como parte del Reglamento es necesario que la temperatura dentro de un espacio de trabajo no caiga por debajo de los 16 grados centígrados. Sin embargo temperatura puede descender hasta los 13 grados en lugares donde los trabajadores realizan actividades que requieren esfuerzo físico.
  3. En el Reglamento también hay espacio para las situaciones en las que resulta muy difícil mantener las temperaturas en los niveles indicados anteriormente, por cuanto las condiciones específicas del trabajo que se lleva a cabo no lo permiten. Para estos casos, es obligatorio el uso de prendas de vestir especiales, que preserven la integridad física de los trabajadores de las temperaturas elevadas o demasiado bajas. Ejemplo de ello son las fundiciones (altas) o el almacenamiento de algunos alimentos (bajas).

¿Cómo trabajan los profesionales de la climatización industrial?

Para llevar a cabo instalaciones térmicas los instaladores deben realizar un exhaustivo estudio. Ahí deberá quedar reflejada la potencia calorífica o en su defecto frigorífica, que será necesaria.

Siempre deben ejecutar las instalaciones de climatización industrial teniendo en cuenta la normativa vigente. Es muy importante legalizar las instalaciones. Para ello hay que acudir a la delegación de tu Comunidad autónoma. Allí deberás tramitar la legalización de las mismas ante el organismo competente.

Con posterioridad a la instalación, la empresa encargada de la instalación ha de llevar a cabo el mantenimiento del sistema de climatización de manera periódica.
Es importante acudir a profesionales del sector, que cuenten con la experiencia adecuada. Ellos utilizarán aparatos de refrigeración y aire acondicionado de primera calidad.

Suelen utilizar enfriadoras y calderas de diversos tipos. Las adaptarán según las características y condiciones del lugar. También utilizan para sus proyectos distintas fuentes de alimentación. Buscan siempre la opción más viable. Respetan en todo momento la eficiencia energética.

Algunas de las opciones que pueden ofrecerte son

  1. Sistemas con refrigerante variable.
  2. Instalaciones de pared, suelo, conductos, etc.
  3. Unidades enfriadoras.

Trabajan para mejorar tu local comercial, sea cual sea la ctividad que ejerzas. También equiparán con las mejores instalaciones de calor / frío industrial tu oficina o restaurante.

Otra posibilidad es comprar los aparatos por tu cuenta, e instalarlos tú. Pero esta opción no es nada recomendable. Tú no eres experto y puedes ejecutar mal la instalación. Además, la empresa que se encargue de instalarte los aparatos te ofrecerá asesoramiento y pasará por tu local periódicamente para realizar las revisiones pertinentes. De ese modo, podrás asegurarte de que las máquinas siempre van a estar en perfecto funcionamiento. Si hubiera algún fallo en alguna de ellas, irán y te lo repararán. Si eres tú quién se encarga del montaje y del mantenimiento, le restarás tiempo a otras actividades de tu empresa que son importantes. Ello puede hacerte perder dinero e incluso clientes.

Hay una gran variedad de marcas en el mercado, algunas de ellas genéricas. Déjate asesorar. A veces las opciones más económicas no son las mejores. Cada aparato cuenta con unas características técnicas que han de ser tomadas en cuenta en función del tamaño del local, su consumo calórico / calorífico, etc.

La misión del experto será conseguir los niveles de humedad, calidad de aire y temperatura adecuados, respetando siempre el medio ambiente.

Es muy importante que conserves toda la documentación de las revisiones, reparaciones y reformas que se vayan efectuando sobre los conductos e instalaciones.
Algunos de los trabajos de mantenimiento que deberán llevarse a cabo son:

Limpieza de evaporadores y condensadores; comprobación de los circuitos de calderas, chimenea, material refractario y humos; drenaje de las torres de refrigeración; revisión del vaso de expansión así como de los sistemas de tratamiento de agua; revisión de la caldera de gas; comprobación de los niveles de aceite y refrigerante.