Paso a paso: proceso de estampación en caliente

Estampación

La estampación industrial es un proceso que se lleva a cabo con unas planchas de compresión, entre las cuales ocurre la deformación de metales con dos moldes sobre la pieza que se desee transformar para la fabricación de elementos decorativos, chapas identificativas, la estampación de monedas, entre otros.
Sobre dichas planchas de compresión, se aplica una carga de presión que puede ser aplicada de manera progresiva (a velocidades moderadas o bajas), o mediante una percusión constante de una misma fuerza para lograr el resultado deseado, utilizando prensas o martinetes de acción repetitiva. Uno de los moldes o planchas, dependiendo del trabajo a realizar, pueden deslizarse a través de una guía (en el caso del martillo o la estampa superior), mientras que la otra se mantiene fija o estática (refiriéndose al yunque o estampa inferior).

En los últimos años, dentro del mercado de la estampación, se ha evidenciado un creciente número de innovaciones industriales en áreas mucho más diversas, y que comienzan a utilizar este tipo de servicios para consolidar sus objetivos, además de adecuarse a los nuevos tiempos. Campos como el automotriz, el arquitectónico, el hospitalario, eléctrico, entre otros, comienzan a demandar constantemente el uso de herramientas o productos derivados de los procesos ofrecidos en Estampaciones JOM.
     Entre los procesos más recurrentes, específicamente en el campo industrial, ciertos procesos como la estampación, derivado a su vez de la matricería, es capaz de elaborar grandes series de productos y, gracias a los avances tecnológicos, se encuentra encaminada hacia su automatización. En Estampaciones JOM, tal versatilidad es aprovechada al máximo, al ofrecer procesos de estampación de alta calidad, y en esta oportunidad, describe con detalle la estampación en caliente.

¿En qué consiste la estampación en caliente?

     La estampación metálica en caliente es un proceso que, en principio, requiere de altas temperaturas para inducir mayor rugosidad a los materiales que se desean trabajar o transformar: con esto se logra la maleabilidad del mismo, permitiendo conseguir formas específicas. 
     A pesar de que con este proceso se obtienen productos con menor precisión dimensional, en referencia a otros tipos de estampado, la ventaja central radica en que se logra fundir rápidamente. Con esto, se confirma que la deformación del metal no es otra cosa que el cambio en el tamaño o forma de un cuerpo de acero debido a esfuerzos internos producidos, por una o más fuerzas aplicadas sobre el mismo o la ocurrencia de dilatación térmica.
     Entre las técnicas más reconocidas y demandadas en el amplio catálogo disponible en Estampaciones JOM para llevar adelante gran parte de los procesos de estampación en caliente, se encuentran:

  • Colada continua: Consiste en llenar un recipiente con metal fundido procedente de un horno empleado para obtener acero. Posteriormente se introduce en un molde refrigerado, sin fondo, donde se solidifica y se obtiene así una tira continua de sección semejante a la del molde Esta tira cae en vertical y al apoyarse sobre unos cilindros, a medida que avanza, se va colocando horizontal hasta ser cortada mediante sopletes, que se mueven a la misma velocidad que la plancha.
  • Laminación: Es un procedimiento que consiste en modificar una masa metálica haciéndola pasar por un laminador. El laminador es una máquina consituida por las siguientes partes: dos o más cilindros, normalmente horizontales; un bastidor que soporta los asientos de los cilindros; y un sistema de ajuste de los cilindros formado por espárragos roscados, llamados tornillos de presión. Todo el conjunto recibe el nombre de caja de laminación.
  • Forjado: Es un procedimiento de estampación por deformación que se realiza sometiendo al metal a esfuerzos violentos de compresión repetidos, una vez calentado a temperaturas superiores a la de recristalización, pero inferiores a las de fusión.

Usos del estampado en caliente

Con una máquina de hot stamping (que alcanza altas temperaturas) y el diseño en la placa para grabados conocida comúnmente como cliché es lo que procede a realizarse con ayuda de una prensa y a llamarse como estampado de metales, a un objeto que se desee decorar.

Esta operación de estampado de metales se realiza más que todo como decorativo a elementos como: calendarios, artículos de publicidad o promocionales, envases cosméticos, cajas de cartón para fármacos o cosméticos, cajas para zapatos, bolsas de papel, artículos de piel o de la industria de textiles, tarjetas de presentación, entre otros materiales resistentes a este proceso de alta temperatura.

Dentro del ámbito industrial, una de las maneras más comunes y trascendentales de trabajar con materiales metálicos implica la aplicación de diversos grados de presión. En este sentido, la estampación metálica puede ser definida de esa forma, ejercer una fuerza considerable en distintas áreas del material, y así moldearlo según se necesite.

Estampaciones JOM, con más de 40 años de experiencia en todo lo relacionado al proceso de la estampación, conoce la importancia de su evolución, pues con el paso del tiempo, las variaciones de temperatura y precisión en los golpes fueron generando resultados mucho más amplios y satisfactorios, particularmente a partir del siglo XIX con la llegada de la maquinaria y la producción en masa.

Hoy en día, la estampación puede ser aplicado en numerosos campos y ámbitos, ya que el abanico de posibilidades es sumamente amplio: desde la deformación con planchas u otras máquinas para moldear el metal, pasando por el troquelado o punzonado que producen agujeros en el metal, hasta la embutición, una técnica que consiste en generar productos huecos en metal.

Una variable popular: la estampación en caliente

Tomando en cuentas estas consideraciones generales del proceso de estampado, una de las técnicas más populares y demandadas consiste en deformar el material a una temperatura por encima de la recristalización: la estampación en caliente, llevada a cabo sobre los 910ºC.

La estampación metálica en caliente se requiere de esta temperatura tan alta para inducir mayor rugosidad en los materiales, ya que con esto se logra una tener maleabilidad considerable. A pesar de que con este proceso se obtienen productos con menor precisión dimensional se logra fundir rápidamente. La deformación de metal es el cambio en el tamaño o forma de un cuerpo metálico. Debido a esfuerzos internos producidos, por una o más fuerzas aplicadas sobre el mismo o la ocurrencia de dilatación térmica.

Estampaciones JOM,  líderes en estampaciones en caliente

Una de las máquinas necesarias para llevar a cabo la estampación en caliente es denominada hot stamping, cuyo diseño de placas que ejercen la presión sobre los materiales es conocido como cliché, accionadas gracias a la influencia de una prensa, necesaria para lograr el trabajo deseado.

Entre los productos derivados de la estampación en caliente abundan particularmente los decorativos, entre los que encontramos: calendarios, artículos de publicidad o promocionales, envases cosméticos, cajas para fármacos o cosméticos, entre otros materiales de metal resistentes, no solo a este tipo de proceso de alta temperatura, sino a cualquier tipo de condición adversa que ponga a prueba su integridad al paso del tiempo.

Estampación industrial a altas temperaturas

Estampaciones JOM entiende las necesidades de los clientes más contemporáneos y pone a su disposición, toda la información necesaria para ofrecer un servicio completo con productos de calidad y una asesoría en todas las etapas del proceso.

Si bien es cierto que la estampación industrial tiene como objetivo central transformar del metal para diversos usos, este cambio no se realiza de la misma forma ya que existen dos técnicas importantes que son: la técnica de estampado en frio y la técnica de estampado en caliente. Dada su rapidez y eficacia, es una de las alternativas de mayor demanda en el mercado.

Estampaciones JOM: especialistas en la fabricación de materiales metálicos

La estampación industrial en caliente se requiere de temperatura alta para inducir mayor rugosidad en los materiales y de esta forma lograr la maleabilidad del mismo. A pesar de que con este proceso se obtienen productos con menor mecánica y precisión dimensional se logra fundir rápidamente el material, a una temperatura mayor a la de recristalización, que, en el caso del hierro (material de uso más común), ronda los 900°C. La gran ventaja de la estampación en caliente, radica en que se logran obtener mayores deformaciones.

Por otra parte, en cuanto a la estampación indutrial en el sector urbano los cortes se llevan a cabo con planchistería industrial o laser para lograr la transformación de piezas finas en el menor tiempo posible y de materiales fuertes y resistentes.

Detalles adicionales con respecto a la estampación en caliente

En Estampaciones JOM, existe también una técnica alterna a la estampación en caliente, denominada tratamiento térmico, y que, en la mayoría de los casos, es aplicada en metales como el hierro y el acero. En resumen, consiste en someter el material a cambios bruscos de temperatura, donde predomina el calor, lo que activa la maleabilidad del material, mejorando sus propiedades mecánicas.

Sin embargo, el acero calentado a temperaturas demasiado elevadas, puede contraerse malamente al templarse, además de reducir su duración de un modo considerable. El acero nunca debe calentarse más del rojo cereza pálido, siendo ese color más bajo que el necesario para el temple. Debe además calentarse lentamente, de modo que toda su superficie y su interior queden calentados con uniformidad.

Para obtener mayor información y detalles acerca de este tipo de estampación, sus técnicas y sus diversas variables disponibles, no olvidéis visitar la web de Estampaciones JOM al pinchar aquí.