Un molde es un recipiente con cavidad donde un material liquido es introducido y se realiza el moldeo, que es a su vez el procedimiento de fabricación donde esta masa o materiales en estado líquido pasan a solidificarse tomando la forma de la cavidad donde fueron vertidos.
El moldeo se aplica a materiales como metales, aleaciones metálicas y plásticos, además de vidrios, hormigón y gracias al proceso de fusión, donde un material sólido pasa a estado líquido con la temperatura adecuada, modificando el estado del elemento a moldear.
Para la fabricación de moldes se toma en cuenta la naturaleza del molde a utilizar; hay procesos que requieren de hormas desechables mientras que otros métodos permiten utilizar ciertos moldes más de una vez.
Creación y moldeo
Al momento de fabricar un molde se toman en cuenta dos partes: la cara frontal de la pieza y la cara posterior que al momento de unirse crean la pieza completa. Existen moldes flexibles o más fuertes que otros, esto varía dependiendo de la forma de la pieza y el material que tengan. Lo importante es procurar los acabados más limpios y profesionales al momento de la fabricación.
Se pueden fabricar moldes partiendo de dos tipos: los moldes fríos hechos con material líquido que se va endureciendo quedando sólidos, como resinas y yesos y también, los moldes calientes hechos con líquidos recién fundidos tales como ceras o metales.
Puede ser un modelado de compresión, donde se cierran las hormas bajo presión o por inyección, método más práctico y de mayor uso en la industria del modelado. En éste último método se usa un material termoplástico que al enfriar el material vertido, adopta la forma del molde empleado.
Aspectos como la simetría y textura de los moldes son importantes; gracias a esto se obtienen buenos resultados en el proceso de desmolde y de esta manera se evita estropear la pieza a moldear.
Sin moldes
Para la fabricación de piezas sin estos moldes los procedimientos convencionales donde se toma en cuenta la naturaleza del molde a utilizar, quedan desechados. Se realizan todo tipo de piezas mediante un sistema de corte, plegado y pegado. Por medio de éste método, no es necesaria la inversión en moldes ni utillajes haciéndola especialmente indicada para series pequeñas y medianas.
La tecnología a utilizar consiste en un sistema de fabricación que parte de una plancha de plástico, poliestireno antichoque y policarbonatos, la cual a través de un programa informático, es mecanizada y posteriormente plegada, curvada, soldada, pintada y serigrafiada.
Fabricación de piezas con nueva tecnología
Para el montaje se incluyen accesorios de montaje como insertos roscados, bisagras, cerraduras, soportes, clips y pies de goma que buscan conformar el producto final que se desee, manteniendo procesos limpios donde la maquinaria busca resultados de alto detalle y perfección en los acabados.
Se pueden elaborar la fabricación de piezas con el proceso sinterizado láser, lo que permite una creación de partes complejas y sus elementos interiores a la vez. De esta manera, también se puede optar por la impresión 3D.